Mes: febrero 2012

Feliz día, andaluces.

Tal y como recoge el Estatuto de Autonomía de Andalucía:

“Artículo 1:

Andalucía, como nacionalidad histórica y en el ejercicio del derecho de autogobierno que reconoce la Constitución, se constituye en Comunidad Autónoma en el marco de la unidad de la nación española y conforme al artículo 2 de la Constitución”.

Nuestra bandera, blanca y verde, fue diseñada por Blas Infante en 1918, así como el lema, “Andalucía por sí, España y la Humanidad”, resaltando el carácter acogedor del pueblo del sur de España, desde Murcia hasta el Algarve. Un reino histórico que ya los almohades entendieron como estratégico y fuente de riqueza para toda la península.

 Y el himno. Un himno heredado de los cánticos de los segadores, de los jornaleros. Del propio pueblo. Como no podía ser de otra forma.

Vivimos en una tierra rica en recursos: tenemos minas, montañas, nieve, playas, ciudades, monumentos, industria, energías renovables, universidades, hospitales y un carácter único. Un carácter que puede ser mejor o peor, no lo discuto, pero es único y reconocible.

Unas hablas diferentes del castellano. Yo soy de los que cree que Andalucía a pesar de ser única está compuesta por dos grandes zonas, occidental y oriental, algo que es comprensible al estar hablando de una extensión de más de 87.000 m2 y una población cercana a los ocho millones y medio. Pero esa diferencia no nos divide, sino que nos une y nos complementa como una tierra única donde se habla de una forma en un lado, y de otra en otro. Aun así, cualquier persona en España es capaz de distinguir las hablas andaluzas, seas de Almería o de Huelva. Unas hablas más modernas que el propio castellano, evolucionadas y más simplificadas, siguiendo la tendencia natural de cualquier lengua, que busca la economía y la eficacia.

Somos tierra de paso y acogida desde hace milenios. Tierra de íberos, celtas y tartesos, de fenicios, griegos y romanos, con un pasado musulman que brillaba en ciencias, matemáticas, medicina, astronomía o agronomía, amén de maravillas para la Humanidad, como la Alhambra de Granada. Una historia cristiana que nos lega maravillas como la Catedral de Santa María de la Sede, la más grande de España y la tercera del mundo cristiano. Donde hay enterrados reyes y conquistadores. Donde todo el que llega no puede evitar abrir la boca sin emitir palabra.

Pero tenemos una lacra, una lacra inmensa. Hemos sido siempre y somos el patio de recreo de los señoritos que viven mas allá de Sierra Morena. Una lacra política, donde ningunean nuestra historia, ridiculizan nuestra lengua, nos llaman “paletos” y “subdesarrollados” sin haber pisado los campos de Jaen o las playas de Cádiz. Gente que jamás sintió la calidez de nuestra tierra, la tranquilidad de nuestras playas, el olor de los campos recién segados. Gente que jamás se molestó si quiera en preguntar si era cierto aquello que le contaron, donde prefieren asimilar mentiras a descubrir una dolorosa verdad.

Y la verdad no es otra que si en alguna religión habla de paraíso, debe ser este. Y para quien no lo crea, sólo tiene que venir a verlo.

Aquí estaremos para recibirles. Porque otra cosa no, pero si alguna tierra lo ha dado todo por la Humanidad, es esta.

Ahora no nos queda más que luchar. Luchar contra aquellos que quieren arrebatarle la alegría a estas tierras, a los que quieren convertirnos en los siervos que una vez fuimos, quieren que volvamos a ser SU Feria, SUS playas, SUS sierras, SU alacena de quesos y SU bodega. Y yo ya estoy HARTO.

Estoy HARTO porque los andaluces no somos conscientes del poder que tenemos, del peso que conformamos en el conjunto de España. Es hora de hacer ruido, andaluces. El mismo ruido que los catalanes, por ejemplo, los cuales han conseguido mucho mas simplemente por permanecer unidos frente a un Estado que nos detesta para unas cosas, pero a los que se les llena la boca para otras. Especialmente para comer y beber.

Hoy es el día para recordar que vivimos en un lugar privilegiado, que un día hace mucho tiempo hubo gente convencida de que esta era una gran nación y que el futuro hablaría andaluz, que nuestro destino es convertirnos en un pueblo unido y colaborador, capaz de conseguir aquello que quisiese. Unidos bajo unos colores, un himno, un escudo y un carácter especial, desde Ayamonte al Cabo de Gata, desde Belalcázar a Tarifa. Todos nuestros pueblos y ciudades nos unen como un único lugar especial, del cual debemos sentirnos orgullosos. Y no sólo hoy, 28 de Febrero, sino todos los días de nuestra vida.

Feliz día Andaluces.

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iPatitas

El sábado por la noche, ya bien entrado el domingo, me encontré con una situación que aún me resulta algo extraña. En la terraza de la discoteca hay varias camas-mesas dispuestas alrededor de esta, son siete en total. En una de ellas había una chica llorando rodeada por sus amigos y en lo primero en lo que pensé fue lo típico: cuernos. Pero no.

Ésto sería alrededor de las cuatro, pero a las seis, hora de cerrar, seguía llorando. Y como ya me pillaba recogiendo la terraza, sin mas me acerqué y les pregunté que qué había pasado. Entonces ya la oía decir: “Que no tengo dinero, que no tengo un duro!”. Lo convirtió en una especie de mantra, porque no paraba de repetirlo. Entonces pensé en que había gastado mas de lo que tenía y no podía volver a casa en bus o algo así. Pero tampoco.

Resulta que a mitad de la noche, mientras fluía el alcohol y se hacía frente al frío -según me informaron más tarde mis compañeros- refregándose contra todo aquello que estuviera revestido de tela exceptuando los sofás, la chica había dejado un goloso iPhone 4 sobre una mesa y este, en un alarde de tecnología, había desplegado sus iPatitas y se había marchado.

Vamos, que le habían robado el teléfono.

De ahí el drama. Mientras hablaba con la gente que tenía la chica alrededor la oía lamentarse diciendo: “Que me ha costado mucho conseguirlo, que no tengo dinero para comprar otro, que me ha costado mucho…”.

No voy a juzgar a la chica, pero vamos, haciendo botellón en la puerta y buscando copas como una loca entre sus amigos como había estado antes, creo yo que a quien le ha costado el dinero ha sido a sus padres, pero no seré yo quien lo afirme.

Ahí me hizo pensar…¿Tanto drama por un teléfono? Que si, que un iPhone aparte de ser una estafa objetiva y de tener uno de las mejores campañas de márketing de la Historia es caro y cuesta cerca de 400 euros solo de segunda mano. Casi lo que me cuesta a mi el alquiler del piso al mes en pleno centro de Sevilla.

Y como tenía tiempo y solo tenía que recoger, empecé a divagar. ¿De verdad está sufriendo así por un teléfono? ¿Me pasaría a mi lo mismo? ¿Lo que le molesta es haber perdido el teléfono, el dinero que cuesta, los datos que tiene dentro o que toda su privacidad haya quedado al aire? ¿Estamos seguros ante este tipo de situaciones?

Personalmente no tengo un iPhone pero si un smartphone donde centralizo el uso de redes sociales y correo, aparte de WhatsApp, los antiguos pero socorridos SMS’s y números de teléfono, aunque estos se me sincronizan solos con la cuenta de GMail. Pero si se me perdiera no me dolería por el teléfono en si, sino por la información en general.

Me sorprendía ver a la chica tan hecha polvo y tan jodida por algo tan material como un teléfono. Es cierto que ya es complicado vivir sin móvil pero no sé hasta qué punto tener un aparato de esas características supone una ventaja o una carga. Perder un móvil o que te lo roben es algo que puede suceder, y en base a ello deberíamos decidir si gastar 400 euros en un teléfono es algo práctico o un estorbo.

Yo por mi parte nunca me he gastado mas de 80 euros en un teléfono…

Pobre chica. Espero que al menos el teléfono estuviera apagado, porque con el calentón que llevaba esa noche, una noche donde en general las bragas suelen brillar por su ausencia, a saber qué tendría en el teléfono guardado…

PD: Chica, si lees esto aprende: cómprate móviles más baratos que los hay; mas buenos, que los hay; y hazles un seguro!

Primavera Valenciana

Lo que está sucediendo en Valencia, valga el chiste, es de traca: unos violentos y furiosos adolescentes invadidos por la más sangrienta ira agredieron con sus tiernos cuerpos y sus carpetas forradas de fotos de Justin Bieber a las indefensas porras de los antidisturbios que pasaban por allí tranquilamente, durante una manifestación convocada por WhatsApp y Tuenti para exigir lujos como, agárrense los machos, “calefacción” en las aulas.

¿Calefacción? ¿Dónde se creen que viven éstos, en Suecia? ¿Y qué va a ser lo próximo? ¿Material escolar gratuíto?

¿Qué pasa? Si la prensa difama y miente, yo también puedo!

Ahora en serio, los hechos fueron los siguientes: todo comenzó con un corte de tráfico. Algunos estudiantes,de entre 12 y 17 años del Instituto Lluis Vives de la capital valenciana llevaban protestando unas semanas los miércoles, cortando durante 10 minutos una calle, debido a que no había fondos en un instituto de Castellón (por los recientes recortes en el ámbito educativo) para conectar la calefacción y evitar esa molesta sensación de escribir con las manos congeladas. Porque Valencia no será nórdica, pero con 5º o 6º grados centígrados a las 9 de la mañana es suficiente para que cueste utilizar un bolígrafo. El 15 de Febrero, el estudiante de 17 años Andreu, es detenido y llevado a comisaria. En España, te guste o no, si tienes 17 años sigues siendo menor. Los policías no pensaron en eso. Y las protestas continuaron.

Aquí llega lo grande: los antidisturbios, enviados para “controlar a los violentos” se dedicaron básicamente a apalear a todo aquello que se movía y ello ha provocado nuevas protestas.

Los pelirrojos no tienen alma. No le dolerá mucho tener 90 kgs de policía encima. 

Y vaya si las ha habido. Resultado de las nuevas manifestaciones fue el envío de más antidisturbios para atajar de una vez por todas la insostenible situación de estos “gamberros”. Su método preferido ha variado desde empujar contra un coche en marcha a un par de muchachas acojonadas y abrazadas, o dando empujones a dos señoras de cierta edad (las señoras se vuelven muy violentas a veces), o a un chico con gafas que ni siquiera estaba protestando. Y nadie pega a un chico con gafas.

Ahora, además de suprimir los recortes contra la Educación, los estudiantes y numerosos ciudadanos piden la dimisión de la Delegada de Gobierno, Paula Sanchez de León, (algo que no hará) que aparte de hacerse la loca con el asunto lo ningunea y da la razón a los antidisturbios, aunque más tarde admitieran que se habían “excedido”.

Eso si, más tarde también admitieron que los que se excedieron habían sido los estudiantes, no la Policía. Hasta ahí podíamos llegar.

A esto debemos sumar las declaraciones del Jefe Superior de la Policía de Valencia, el cual trata de “enemigos” a los manifestantes. Tarde o temprano se les iba a ver el plumero. Un señor que por cierto, tiene cierta afinidad con grupos de corte neofascista. Paula Sanchez debe estar contenta, tiene a todo un experto en palizas al frente de su jauría de perros.

Apuestos, valientes y gallardos aguardan el momento del enfrentamiento contra los brutales adolescentes. 
Y quieren su huesito.

Las noticias de los salvajes apaleamiento por parte de los citados mandriles con casco se extiende por toda España y mas allá. Aparece en televisiones y prensa de este lado del globo (en el otro no están para tonterías) y critican la actuación de los Cuerpos de Seguridad del Estado. Lo de “Seguridad” es porque te aseguran un buen bastonazo si te atraviesas en su pequeño campo de visión.

Continúan las manifestaciones y no sólo en Valencia. Ayer martes el resto de España ha mostrado su repulsa contra estos actos de violencia de distintas formas: manifestaciones a lo largo y ancho de la piel de toro, convocatorias frente a las sedes del PP, huelgas para el día 29 y un Twitter que arde bajo el hashtag #PrimaveraValenciana. Y aquí llegamos al núcleo de la cuestión:

Utilizar el concepto de “Primavera” haciendo referencia a la “Primavera Árabe” vivida el año pasado es un claro síntoma de que por fin la gente va siendo, poco a poco, más consciente de que no vivimos en un estado de Derecho, de que en éste país no existe una libertad real, que lo único real que hay en éste país se apellida Borbón y que muchas, muchas cosas tienen que cambiar. Y la primera es la conciencia popular. La conciencia de grupo. De que siendo “individuos” no seremos ricos ni famosos, como nos hacen creer desde los grandes medios de comunicación.

Porras contra libros. Gana la banca. 

No somos capaces de articular un movimiento aunado. No somos capaces de organizarnos como sociedad para conseguir aquello que exigimos. No somos capaces de ponernos de acuerdo y nos centramos en discusiones sobre quién nos estafa mas, y a quién votaremos para que al menos, ya que nos dan por culo, nos dé alguien de nuestro color político. Eso debe terminar.

Esos chicos han nacido todos en los 90 y empezaron a entender la política apenas hace unos años. Conocen la Hispanistán próspera del ladrillo y sueldazo, del albañil con un BMW y el ingeniero con un pasaporte rumbo a Escandinavia. Saben qué es Gran Hermano, pero pocos conocen la figura de Santiago Carrillo, de Adolfo Suarez, y pensarán que Fraga era “un señor muy viejo que andaba raro”.

Pero esos chavales han tenido más cojones que el caballo de Espartero y se han echado a las calles. Hoy Valencia se desperezaba un poco para apoyar a unos críos que afirman que sólo quieren estudiar sin que les molesten los pingüinos deslizando entre los pupitres. Que los habrá que se hayan unido al jolgorio sólo para no tener clases, vale: son chavales, les gusta la juerga. Todos hemos tenido esa edad. Pero que también los hay comprometidos con lo que está sucediendo y van a luchar por aquello que creen necesario. Así se forman buenos espíritus críticos. Espíritus críticos que votarán en las próximas generales y autonómicas.

La moda siempre vuelve.

Me gusta pensar que éste movimiento, en cuyo honor he bautizado la entrada, es una prolongación en el tiempo y en el espacio de las ideas que surgieron en España en Mayo del 2011. Dudo que el 15M tenga nada que ver en ésta ocasión, pero hemos visto algo clarísimo: el choque entre la libertad y la opresión. O mas bien, cómo la libertad se revuelve dentro del enorme saco de mierda que supone vivir bajo este tipo de sociedad que nos condena a ser números impresos en una tarjeta de plástico. Ocho números y una letra. Eso quieren que seamos. Pero tenemos que ser algo más. Necesitamos ser algo más.

Necesitamos una primavera, el despertar después de un largo y frío invierno pero no solo en Valencia, sino aquí en Andalucía por ejemplo, un despertar que nos sacudas a esas pulgas chupasangres políticas. O en Madrid, Villa y Corte de la Emperatriz Aguirre, o en Cataluña, o en Galicia, o allá donde la corrupción política posa sus garras. España necesita a su población activa y potente, saliendo a las calles a gritar que queremos una libertad REAL y no me refiero a dejar escapar al monarca, el cual puede irse a tomar viento fresco si quiere. Me refiero a poder decidir y poder elegir a unos gobernantes que se preocupen por la ciudadanía. Me refiero a exigir una sanidad y una educación pública y gratuíta. Me refiero a que dejen de financiarse aeropuertos vacíos, Fórmulas Uno y duquesas campechanas para darle a la sociedad lo que realmente le corresponde: la soberanía de su destino.

Ánimo valencianos. Vuestro ímpetu se está extendiendo por toda España, tal y como pasó con el 15M. Aprovechad la ocasión y haceos notar. La Red estará encantada de compartir vuestros vídeos, vuestras opiniones, vuestros blogs y vuestras ideas. Sed fuertes, y adelante.

Entrenubes Producciones.

En los años que nos ha tocado vivir, donde “Cultura” significa “Toros”, donde invertir en arte es cosa de ricos excéntricos y de bares de modernos, donde quien intenta mejorar su entorno acaba recibiendo un porrazo, donde ya no quedan personas para dar voz a aquellos que se quedaron mudos…

…aparecen proyectos como EntreNubes Producciones.

Tal y como se definen:

“La sociedad Entrenubes Producciones SL tiene como objeto social la confección, diseño, gestión y realización de todo tipo de espectáculos públicos, tanto culturales como lúdicos.

Promocionamos, producimos y realizamos grabaciones discográficas, exposiciones de artistas noveles, obras teatrales, proyecciones audiovisuales, talleres y cursos de todo tipo, y un sinfín más de actividades; todo ello con el objetivo de entretener y divertir al público, pero también con la idea de promover nuestra plataforma como lanzamiento de nuevos artistas y creadores. 


Nuestra productora se caracteriza por contar con profesionales de primer nivel que marcan las líneas de trabajo en cada área, ofreciendo una solución para cada producción y eligiendo los perfiles más adecuados en cada ocasión.”





Sólo por intención ya merece la pena difundir la página. Dado que conozco a quienes llevan EntreNubes (y sin llevarme comisión alguna, piratones) me encantaría que alguien compartiera ésto en Menéame, en Twitter, Facebook, Google+ o donde sea, que pueda llegar a mucha gente que pueda aprovechar ésta plataforma para dar un pasito adelante y lograr sus objetivos. A mí me haríais un tremendo favor.

Gracias!

PD: Para ti que estás leyendo esto y tienes  proyectos similares: deja algún comentario recomendándolos. Aunque no te conozca, tu proyecto se merece un empujoncito también  y en la Habitación siempre habrá una entrada disponible.

Manifestación del 19F.

Convocadas para esta mañana, a lo largo y ancho de nuestro amado territorio hispanistaní hemos visto gente salir a las calles a protestar contra las medidas tomadas por el Gobierno de España estos días. No hace falta citarlas, se basa en una palabra: recortes.

Recortes para los que antes ganaban 1000 sigan ganando 1000, y los que antes ganaban 300 ganen ahora 150, o simplemente no ganen. Pretenden generar empleo a base de destruirlo, es en si una contradicción, pero bueno. Os recuerdo que al PP le votó gente suficiente como para que hoy día destruyan el país más rápido de lo que lo hacía el ex-presidente Jose Luis Rodriguez Zapatero. Gracias a todos, cabronazos.

Lo que me preocupa es la imposibilidad de convocatoria. ¿Por qué la gente no ha asaltado las calles de manera masiva? Yo tengo excusa: anoche estuve estudiando hasta tarde pudiendo haberme ido de fiesta, y hoy trabajaba durante 10 horas seguidas. Dormir a veces es una necesidad que debo mantener si quiero seguir vivo y demás.

¿Por qué no he visto en la calle a esos cinco millones de parados que supuestamente hay en nuestro país? ¿Por qué no han salido a la calle de forma masiva estudiantes, médicos, policías, funcionarios en general, gente del campo y demás ciudadanos afectados directamente por estos recortes?

España, a veces te amo, y otras te odio. Hoy me das asco.

PD: Que sepáis que éste gobierno sólo teme una cosa: una huelga general, un parón completo durante seis o siete días. Ahí si que se iban a cagar hasta los que no tienen mierda para soltar.