Odiosos trabajadores.

No me considero una persona extraordinariamente quejica, la verdad, pero lo de hoy ya es que me enerva hasta tal punto que necesito compartirlo básicamente para no cagarme en los muertos de nadie yo sólo y poder hacerlo más a coro, más social.

Algunos sabréis que estoy de prácticas en un hotel. Tengo suerte: no me explotan, cumplen con las horas estipuladas, no me hacen hacer el “trabajo sucio” de nadie y tengo que decir que me lo paso bastante bien…exceptuando esos momentitos en los que te cruzas con ciertos compañeros que parece que desde que se levantan hasta que se acuestan rezuman mala leche como un mal botijo. Ya hablé una vez de ello por aquí, pero hoy quiero hacer énfasis en el tema y luego entenderéis por qué.

Mi trabajo consiste en dar la bienvenida al nuevo cliente, hablar un poco con él, contarle cosas del hotel, darle algunos horarios, algunos sitios donde ir, acompañarle a la habitación, enseñársela y algunas tareas más. Como veis, es algo muy ecléctico y que toca muchos “palos” como quien dice, por tanto me cruzo a lo largo del día con muchos departamentos. Y en ellos me he ido encontrado gente como:

1. El típico que anda siempre más pendiente de lo que haces tú que de su propio trabajo, para ver si fallas y tiene algo que comentar con el resto porque su vida es tan jodidamente insípida e insustancial que necesita rellenarla de estas cositas.

2. La subnormal de turno que piensa que “como eres de prácticas, no debes quejarte jamás ni proponer nada“.

3. El vinagres-senior: ya hablé de esta gente alguna vez pero es que cada vez que me cruzo con ellos me asombro y los admiro, porque son unos supervivientes natos. Vamos, que no entiendo como siguen vivos y sin que nadie les haya partido la cara por bordes. Para ellos todo son malas caras hacia los demás de su nivel o inferior, desprecian cualquier gesto de buena voluntad y están deseando llegar a sus casas porque odian al mundo tanto o más de lo que el mundo les odia a ellos. Bastaba con una sonrisa sincera, gracias.

4. El vinagres-junior o aprendiz de vinagres: lo mismo que lo anterior, pero en lugar de tener 40, 50 o 60 años, apenas alcanzará los 25 o 30. Tiene más cojones, porque siendo tan jóvenes y tan amargados…

5. La típica que sólo saluda delante de los jefes, pero el resto del tiempo no sabe si eres hombre o mujer, si estás vivo o no respiras, etc.

6. Y cómo no, y más en el mundo de la hostelería, tenemos a un personajillo atento, gracioso y simpático cuya lengua es capaz de limpiar tu culo y el de todos tus ancestros hasta la cuarta o quinta generación de un sólo lengüetazo con tal de caer bien y conservar su puesto de trabajo precisamente para ocultar lo poco que trabaja, cuánto se escaquea o lo torpe que es para desempeñar dicha tarea. A veces ya lo hacen por vicio y todo.

No me quiero calentar con estos personajes, pero sencillamente les recomendaría, si alguna vez leen esto y se sienten identificados (aunque no lo harán, al menos lo segundo porque una persona de estas características no sabe o no quiere saber que lo es) yo les recomendaría sencillamente que se tomaran las cosas de una forma más…suave. Más agradable. Que empiecen a apreciar un poco a los demás y lo que los demás pueden llegar a hacer por y con ellos.

Todos tenemos días malos, incluso etapas malas. Puede incluso caerte mal alguien del trabajo y sencillamente, no soportar nada de lo que haga. Pero por favor, que para trabajar hay seis millones de personas esperando y seguro que cogerán un puesto de trabajo como esos con buena gana, ánimo y empatía precisamente porque saben lo que es sentirse ninguneado como yo me he visto hoy.

Que todos tenemos más o menos problemas es obvio. Que todos tenemos preocupaciones, también, para qué engañarnos.

Que todos nosotros, los trabajadores de toda la vida de los diversos sectores estamos más jodidos que nunca, más divididos, más confrontados y más acojonados por culpa del devenir de la política durante esta última década, el “sálvese quién pueda“, y que en lugar de tirarnos piedras sobre nuestro propio tejado, joder, podríamos echarnos una mano mutuamente haciendo algo de piña, aunque fuera simplemente solidarizarse con alguien del mismo gremio al que poder echarle una mano en un caso puntual. O resumiendo: no jodernos la marrana entre nosotros, que bastante nos joden desde arriba ya.

Pero no me toquéis más la moral, por favor. Vivid y dejad vivir a los demás, que tampoco es tan complicado.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s