psicología

Lo que esconden algunas historias de Disney

Desde bien pequeño nos encontramos bombardeados por todo tipo de publicidad con diferentes objetivos pero hay uno que especialmente me inquieta, sobre todo porque se realiza durante la infancia de millones de niños. ¿Qué objetivo puede existir detrás? Bajo mi punto de vista, el objetivo no es otro que adoctrinarlos y prepararlos para un futuro donde lo que prima es el aspecto físico sobre el intelectual; la riqueza frente a la humildad; la apariencia sobre el ser y sólo se puede cambiar y mejorar por arte de “magia” en lugar del esfuerzo. La vía fácil que hoy día podemos ver en sus múltiples formas: operaciones de estética, especulación económica, trampas, trucos, atajos…

He escogido unas cuantas películas del Disney moderno e intentaré trascribir lo que dice, y después lo que realmente dice.

Reconozco que son cuentos e historias, que toda la vida se han contado estas pequeñas parábolas e historias para educar a los más pequeños de una forma que ellos puedan entender pero…¿es ésta la forma correcta? ¿Qué se les está enseñando exactamente con estos cuentos? En realidad los pequeños no siempre entienden el mensaje que se les envía…hasta que lo entienden. Y quizás ya será demasiado tarde para hacerles cambiar de opinión. Las películas que he escogido son:

1. Hércules

Hércules es un dios que queda “atrapado” en la Tierra, donde más tarde será formado como un poderoso guerrero y vencerá al mal, consiguiendo tras muchas dificultades a la chica que desea, Megara, la cual al principio se muestra recelosa y poco receptiva. Su enemigo es Hades, Dios del Inframundo, que no hará otra cosa que poner obstáculos a todo lo que Hércules haga. Del entrenamiento de Hércules se encargará el semidiós Filoctetes, su fiel amigo y el cual guiará a Hércules hasta el mismo Olimpo.

En realidad se nos está diciendo una cosa clarísima: Hércules triunfa porque es fuerte, guapo, musculoso y no le tiene miedo a nada. En ningún momento se cita que deba ser a la vez astuto, inteligente o capaz de resolver tareas complejas. En realidad sólo tiene una: matar a sus enemigos. Gracias a los “trabajos” que realiza se hace inmensamente rico, cosa que vuelve locas a todas las adolescentes que salen en el vídeo. El mensaje que se está enviando a miles de niños es: “Si queréis tener lo mismo que tiene Hércules, tenéis que ser fuertes y hacer todo lo que se os diga”. Sin rodeos: soldados de algún ejército. La película es del año 97, en plena Guerra de Kosovo. Que no digo que se haya hecho una película para decirles a los niños que la guerra no es tan mala y demás, pero bueno. No sería la primera vez que el cine lanza su propaganda pro-militar.

2. Aladín

Aladín es un mendigo que recorre la medina de su ciudad trapicheando, robando para comer él y su mono Abú. Un día encuentra una lámpara maravillosa de la cual sale un genio que le concederá tres deseos, que Aladín decide invertir en conquistar a la princesa Yasmin. A la vez, el malvado Jafar pretende seguir controlando al Sultán, casarse con su hija y heredar el reino. Finalmente, Aladín conquistará a la princesa, la cual conocerá su verdadero origen humilde, y juntos vencerán a Jafar.

Lo que el cuento nos está diciendo a todas luces es que la forma más rápida de conquistar a la persona que queremos es mediante engaños y ardides, basándose estos en la más pura apariencia: tener dinero, riquezas y una mejor apariencia es la mejor puerta para conseguir lo que queramos. Si bien Yasmin al principio no quiere saber nada de Aladín, con el tiempo este, que ya ha conseguido convencer al Sultán, la termina conquistando. Por otro lado nos dice también que la única forma de cambiar su estatus social es mediante un “milagro” como lo era la lámpara.

De nuevo encontramos un final feliz tras tanto revuelo: a pesar de que Aladín ha mentido, engañado y simulado ser quien no es, al final tendrá su recompensa: la chica que desea y con ella, el reino.

3. El Jorobado de Notre Dame

La historia nos cuenta la vida de Quasimodo, un joven deforme y jorobado que vive entre las torres de Notre Dame, la Catedral de París. Dicha tarea es encomendada por su padrastro, el Juez Frollo, que lo recogió de pequeño ya que mató accidentalmente a su madre, una gitana. Quasimodo crece acompañado de sus amigas las gárgolas en la Catedral, donde conocerá a Esmeralda, una gitana que como los demás tendrá problemas con la ley. Finalmente su historia se entrelaza con la del Capitán Febo, apuesto soldado con el que Esmeralda encontrará el amor a pesar de sus diferencias.

Aquí encontramos tres niveles de “preferencia”, un orden que viene dado por el estatus social y la apariencia física: en la cima encontramos a Febo y Frollo; uno por guapo y otro por su posición social; más abajo a Esmeralda, que si bien es gitana sigue siendo físicamente espectacular, tanto que incluso llega a llamar la atención del cruel juez. Y finalmente el Jorobado, que siendo feo y apartado de la sociedad desde pequeño es el último escalón de esta pirámide. Finalmente Esmeralda y Febo superan sus diferencias de clase y se enamoran dejando al feo de lado y recluido en sus torres. Gana la belleza frente a la fealdad; la posición social frente al origen. Al menos el malo muere debido a su propia soberbia lo cual está lanzando un mensaje más: “no seáis soberbios y no os propaséis con vuestra actitud, porque mirad cómo se acaba.” Dentro de lo que cabe, éste último mensaje no está mal.

Habría que añadir la crueldad del pueblo contra todo aquello que noten como “distinto” (El jorobado) al cual llegan incluso a humillar y torturar para después ser aceptado (el sufrimiento que precede a la recompensa) y bien que cabe destacar el impecable papel de la Iglesia como protectora y benefactora de todos los seres, sean feos, gitanos o crueles.

Aprovecho y añado éste vídeo donde deja en evidencia lo sexuales que son algunas de las películas de Disney, y ésta no iba a ser menos.

4. Pocahontas

Esta película cuenta la relación entre la joven Pocahontas, hija del jefe indio de su tribu, con John Smith, un soldado inglés ávido de encontrar aventuras y sorpresas en el Nuevo Mundo. Los conflictos culturales son graves ya que el pueblo de Pocahontas se siente invadido y el de John Smith cree tener plenos derechos para tomar ese territorio, y a pesar de ello la historia de amor entre ambos se hace más fuerte. Finalmente, durante un conflicto con el padre de Pocahontas, Smith es herido y debe volver a Inglaterra, sin Pocahontas.

Aquí el asunto es más geopolítico: se está justificando el imperialismo de Europa/América (Occidente) sobre los demás. A los niños se les dice que “no pasa nada por conquistar, siempre y cuando nos llevemos bien”. La película en éste caso es de 1995, en plena Guerra de los Balcanes. El mensaje final que yo interpreto de esta película es “No es tan malo imponer nuestra política en esa región, al final nos llevaremos bien”.

5. La Sirenita

Basada en uno de los cuentos de Andersen, la historia en si es enrevesada: Ariel, que vive bajo el mar junto a sus amigos, se enamora del Príncipe Eric y decide recurrir a la Bruja del Mar para poder llegar hasta él. La bruja le proporcionará un par de piernas a cambio de su voz: si consigue besar al príncipe en tres dias, se quedará como humana y recuperará su voz; si no, la Bruja se quedará con la voz y ella se transformará en alguna de las plantas acuáticas de la cueva de Úrsula. Viendo que la sirena está a punto de conseguir su objetivo, Úrsula se entromente y termina perdiendo la voz de Ariel, que la recupera y está a punto de besar al príncipe a tiempo, pero no lo consigue. Finalmente es arrastrada al fondo del mar, donde su padre se verá obligado a convertirse en planta marina para que Ariel quede libre. Úrsula se convierte en Reina del Mar, aunque finalmente es derrotada por el Príncipe Eric, que se casará con la Sirena

Esta historia es de las que Disney adaptó en su día de otros cuentos más antiguos como también lo son “Blancanieves”, “La Cenicienta”, “La Bella Durmiente” y similares. Cuentos que por cierto, son mucho más crueles que los de Disney, porque si alguien decidiera publicar esos cuentos tal cual entrarían dentro del género de Terror cuanto menos.

Aquí la historia está en la diferencia de mundos en los que Ariel y Eric viven, y donde todos se empeñan en que es mejor vivir separados de los que son diferentes a nosotros. Sólo hay unas pocas excepciones, pero requieren un esfuerzo enorme y un sufrimiento que implicará gravemente hasta nuestros parientes. Lo brutal de la transformación de Ariel de “pez” a “humano” deja patente que la belleza se paga, y muy cara. De nuevo nos encontramos con el mismo patrón de que lo bello termina triunfando frente a la fealdad de Úrsula, que desea la voz de Ariel ya que era la voz más bonita de todo el mar (esto entroncaría con la tradición de las sirenas cantarinas griegas, imagino).

Viendo sólo estas cinco películas, uno entiende que todas ofrecen varios mensajes según se interpreten. Si bien es cierto que ya una vez de mayores podemos revisionarlos y entender qué es lo que realmente cuentan esas historias, cuando uno es pequeño sólo entiende algunas cosas muy básicas y en estos casos viene a ser siempre lo mismo: el triunfo de lo “bueno” sobre lo “malo”. ¿Y qué es lo “bueno”? Pues lo de siempre: la belleza canónica, el dinero, la fama, la fuerza, la valentía, lo “nuestro” sobre lo de los demás. A medida que se crece empiezas a entender más cosas:

“No pasa nada si los blancos asaltan a los indios porque al final acaban bien” (imperialismo)
“Es normal que el guapo se vaya con la guapa, y al final acaban todos contentos” (aspecto físico)
“Si quiero ser alguien mejor, tengo que ser más fuerte para luchar contra mis enemigos” (fuerza física)
“Estudiar no es importante; siendo fuerte y valiente podré superar todos los obstáculos”. (ausencia de conocimientos)
“Puedo tenerlo todo, pero todavía puedo tener más” (consumismo)
“El hombre debe/puede conquistar a la mujer de cualquier forma” (machismo)

Esto no sólo se hace con películas Disney, se hace de múltiples formas y la publicidad es la aliada número uno de éstas ideas. Pero es quizás inquietante que ya desde pequeños nos veamos así, inundados por toda ésta información que incluso cuando se es mayor es muy, muy difícil de asimilar.

Gente de mierda.

Se acaba el año y nos ponemos finos, sensibles y trascendentales. Yo no iba a ser menos y mientras me guardaba la chorra cartera en su sitio pensaba: ¿Porqué habrá gente tan “de mierda”?

Y entonces como si de una casualidad se tratara, me encuentro el siguiente artículo por Facebook. No tiene desperdicio, aunque tiene una traducción nefasta. Imagino que alguien estaba demasiado motivado con el Google Translate, empiezas a traducir y no paras…

Nota: se que es largo, pero merece la pena. Os lo prometo.

CÓMO LIDIAR CON GENTE DE MIERDA

 LA EPIFANÍA (no sé de donde vendrá esta traducción, pero bueno…)

1) El mundo está lleno de hijos de puta. Por lo tanto, si me cruzo con uno, no es motivo de sorpresa, ni de rabia o frustración.

2) Solamente hay dos tipos de hijo de puta. Uno es la persona normal que ha tenido un mal día. Yo he tenido malos días muchas veces. En este caso lo que esa persona menos necesita es que yo responda a su agresividad con más agresividad. O puede ser que se trate de un hijo de puta verdadero. Una persona que merece que le griten, que lo golpeen y que lo pongan en su sitio. Pero, y aquí viene la parte más interesante, ese no es mi trabajo. Lleno como está el mundo de hijos de puta, sólo es cuestión de tiempo para que este hijo de puta se cruce con otro hijo de puta de igual calibre y se den su mutuo merecido. El mundo es hermoso en su perfección.

Como resultado de esta epifanía me di cuenta de que puedes NO REACCIONAR ante los demás. Es una opción factible. Estás en una situación desagradable y tú decides simplemente NO REACCIONAR. No pelear, no dar explicaciones, no disculparse, nada. Puede que esta idea suene obvia, y quizás lo sea para la mayoría de la gente, pero no tenéis ni idea de lo que significó este descubrimiento para mí. Hasta la fecha yo pensaba que uno debía hacerse respetar: yo rayaba coches, armaba revueltas, y en el cuarto año de bachillerato le pegué un puñetazo en la cara a la hija del rabino. Así que esta epifanía me liberó de un peso grande y me elevó a un nuevo plano, una especie de estado zen en el que puedo elegir cuándo involucrarme en una situación y cuando dejarla pasar.

[…]

La actitud no es un sombrero que te pones y te quitas a placer. Crees que estás transformando tu actitud, pero en realidad la actitud te transforma a ti. En poco tiempo ya no sabes donde terminas tú y dónde empiezan los consejos que te dieron. La identidad es algo poroso, frágil y es tan importante que hay que ser muy delicado con ella.

 […]

Después de darle muchas vueltas al tema, concluí que el único modelo útil como punto de partida para clasificar a los demás sería un modelo diseñado desde mis propias necesidades. Quiero decir, que basarte solo en la personalidad para clasificar a la gente es tan infantil como basar una amistad en gustos musicales. A ver si me explico, todos los modelos externos a mí son inútiles porque ubican al otro como sujeto principal de la interacción. Si estudio a la gente a través del modelo de Jung tengo que estudiarlos desde su perspectiva personal y entonces amoldarme yo a ellos. Eso es poco natural, inútil, consume demasiada energía y no produce buenos resultados. La idea es clasificar a la gente partiendo desde lo que te funciona a ti y a tu paz mental.

Tanto de la Ética a Nicómaco de Aristóteles, como de los sutras de Patanjali se puede extraer esta clasificación de la que voy a hablar a continuación. Así que mi idea no es nueva ni revolucionaria, pero eso no significa que no funcione, la he escogido por encima de las otras formas de clasificación porque parten de la ética, de cómo actuar frente a ellos.

Obviamente, puede que existan mil tipos de persona diferentes que no entran en esta clasificación, estoy segura que si te fijas con el nivel de detalle necesario cada persona es distinta. Pero estos 4 tipos son útiles para clasificar a la gente de acuerdo con tu propia paz mental.

1) GENTE FELIZ

La gente cree que el carácter de una persona se mide por las cosas que hace por los que son menos afortunados que él. Angelina Jolie, por ejemplo, es buena porque cuida a los niños pobres de Nepal. Pero la verdadera prueba de carácter no es esa, el carácter de una persona se mide en lo que hace frente a los que son más afortunados que él.

La reacción ante una persona feliz es siempre parecida. Uno puede creer que alguien es feliz sólo porque tiene cosas que nosotros no tenemos. El Éxito básicamente. Nuestro sentimiento hacia ellos se podría calificar de resentimiento. Es un reflejo natural. No digo que todo el mundo lo tiene pero sí que es muy frecuente. Si la persona en cuestión es realmente feliz o no, es irrelevante, para propósitos de esta clasificación basta con que creamos que lo es.

He estado muchas veces en esa situación. Ves al otro y piensas: no entiendo qué hizo para merecerlo, yo soy mucho mejor y una retahíla de mensajes parecidos. Si esa persona no es muy diferente de ti, si consideras que está a tu nivel, entonces lo catalogas de hipócrita, de falso o de mediocre. De que sonríe demasiado y eso no es normal. Porque si tenemos el valor suficiente para admitir que quién está a la par de uno es capaz de ser feliz, todas las excusas para ser miserable quedan en evidencia.

Pero es imposible vivir en paz a menos de que logres sentirte GENUINAMENTE FELIZ por ellos. Esto lo sé por experiencia propia. Ser feliz es tan difícil, requiere un compromiso tal, que quienes lo consiguen no es solamente por suerte. Alegrarse por ellos es algo que necesitamos y no por altruismo o por moral, sino por tu propia salud mental.

Si logras sentirte feliz de verdad por alguien que es feliz, es porque has asumido que la felicidad es una meta posible de alcanzar. Has aprendido que su felicidad no disminuye la tuya. Que la felicidad no es un pan que se comparte y te puedes quedar sin tu trozo. Te has bajado exitosamente de la rueda del hamster. Así que hay que aprender a alegrarse de verdad por los demás. Esta actitud no es fácil de mantener y creo que para hacerlo hay que ejercitarla a diario: dedicar unos momentos cada día a sentirse feliz por las personas felices que uno tiene alrededor. Cultivar sentimientos de amistad hacia ellos. Si me descubro pensando cosas negativas sobre ellos me gustaría aprender a frenarlo antes de que la envidia y los celos me dominen.

 2) GENTE QUE SUFRE

Hay gente que sufre de forma gratuita, esa gente que cree que sufrir es noble. Pero también hay gente que está sufriendo de verdad. Sufren porque tienen problemas que no saben manejar. Quizás sea porque no pueden aceptar que ciertas cosas escapan de su control. Están peleados con la realidad. Sus problemas son reales porque así los sienten.

Yo he sufrido en el pasado, he estado triste y hasta deprimida. A veces mueren personas que te importan, a veces las cosas no funcionan como tú querías, y todo eso te hace sufrir. Así que la mejor actitud frente a gente que sufre es la compasión equilibrada. Identificarse con sus sentimientos sin perder la perspectiva.

A lo que me refiero con eso es que si una persona cercana está sufriendo, muchas veces nuestro reflejo es tratar de “salvarlo” de su situación. Pero tratar de cargar el peso de una persona que sufre es una tarea que no le deseo a nadie. Es imposible sacarlos de su problema porque aunque puede que sean circunstancias externas, están también en su interior. Conviene comprender que cada quien es el único responsable de su propio bienestar. Pero eso no significa que no puedas echarle una mano. Comparte si puedes, ofréceles tu compañía y tu consejo, pero guarda distancia emocional.

3) GENTE BUENA

Hay gente que es buena. Hacen cosas de forma desinteresada. Realmente existen. A veces cuando alguien me ofrece ayuda de la nada yo dudo de sus intenciones. ¿A qué viene tanta amabilidad? Pero en el fondo me gustaría ser capaz de ser buena como un impulso natural. En inglés tienen un adjetivo mejor para describir a este tipo de persona y es “kind”. Una persona que posee “kindness” se regocija en la amabilidad. Es una bondad de carácter, una bondad natural. No hay esfuerzo detrás de sus acciones y por lo tanto no es un sacrificio, no esperan nada a cambio. A mí me gustaría ser un poco más así. Una práctica buena es apartar un momento del día para recordar a las personas que son buenas contigo en tu vida y sentir agradecimiento hacia ellos. Cultivar hacia ellos la buena voluntad.

4) GENTE DE MIERDA

El tiempo que podemos pasar obsesionados con gente de mierda es increíble. Gastamos saliva, tiempo, energía y espacio mental en ellos. Son la principal causa de que se malgasten neuronas en todo el mundo. La gente de mierda pocas veces está conciente de que son gente de mierda. Por lo general creen que son gente buena, o gente que sufre. Pero no. Son gente de mierda y ya. Y no son los hijos de puta de los que hablaba al principio de este post, aunque muchas veces los dos grupos se solapan. Cuando hablo de gente de mierda me refiero a gente cercana.

La gente de mierda te hará daño sólo porque sí. Porque pueden. No entienden la situación, no aceptan razones, no les importa. Si son muy cercanos a veces ni siquiera te das cuenta del daño que te hacen. Empleas tu energía en buscar excusas para sus actitudes. Pero reconocerlos es fácil: son las voces que escuchas en tu cabeza cuando das vueltas en tu cama intentando dormir y no puedes. En tu cabeza te gritan, y tu les gritas, y ellos vuelven a gritarte y tú a ellos, todo el día, toda la noche, todos los días. Es una pelea contínua con la gente de mierda en tu propia cabeza.

Otra forma de identificarlos es cuando reconoces que cada vez que interactúas con estas personas terminas sintiéndote mal contigo mismo. La gente de mierda te juzga, te hace sentir culpa y vergüenza por ser quien eres. Ellos creen que están haciendo lo correcto, que están cumpliendo con un deber moral. Tú sabes de quiénes te estoy hablando, lo sabes porque seguramente tienes a 10 o 20 personas así en tu vida. Familiares, amigos, un jefe, un conocido, un ex, un compañero de trabajo, da igual, tú sabes quiénes son.

 […]

Son gente de mierda. No importa lo que tú hagas por complacerlos o por mejorar la relación, la gente de mierda no cambia. Nunca serás suficiente para ellos. Son incapaces de afrontar sus propias responsabilidades y cargan a los demás con el peso de su infelicidad. Y tú no puedes evitar sentirte mal y fantasear con mandarlos a la mierda de donde salieron, pegarles un puño en la cara o publicar sus más terribles secretos en internet.

DETENTE.
Sólo existe una forma de lidiar con las personas de mierda: IGNORARLOS POR COMPLETO. No les hables, no les escribas, no pienses en ellos, no gastes ni un solo minuto de tu día en eso. Lo más importante de todo es no criticarlos, ni en tu cabeza ni con los demás. No hables mal de ellos. No existen. Imagina que eres una sartén de teflón y que todo te resbala. Es la única forma de mantenerse a flote.

 Ellos quieren pelear, y si te metes en la mierda con los cerdos tú te ensucias y los cerdos se alegran.”

Es un extracto del libro “Acapulco70 Al Desnudo“. Y es fantástico xD

Prejuicios cognitivos.

Un apunte de Wikipedia al que he llegado buscando algo relacionado con la prosopagnosia, pero que quiero guardar por lo interesante que es para conocer un poco más y mejor la mente humana.

Un prejuicio o sesgo cognitivo es “una alteración en la mente humana difícil de eliminar y que llevan a una distorsión de la percepción, una distorsión cognitiva, un juicio impreciso o a una interpretación ilógica”.

Básicamente, alteraciones que nos hacen ver la realidad de una forma muy diferente a la que es. Y la curiosidad radica en que casi todos tenemos o hemos tenido algunas de estas alteraciones, ya que algunas son bastante comunes. Os dejo las que más curiosas me han parecido:

  • Efecto Bandwagon o efecto de arrastre: Es la tendencia a hacer (o creer) en algo porque muchas personas lo hacen (o creen). Está relacionado con el pensamiento de grupo o el comportamiento gregario.
  • Efecto espectador: es un fenómeno psicológico por el cual es menos probable que alguien intervenga en una situación de emergencia cuando hay más personas que cuando se está solo.
  • Ilusión del control: Es la tendencia a sobreestimar el grado de influencia sobre otros eventos externos.6 De esta forma, los seres humanos tienden a creer que pueden controlar o al menos influir en las consecuencias o resultados que claramente no pueden controlar ni influir.
  • Sesgo de punto ciego: Es la tendencia a no darse cuenta de los propios prejuicios cognitivos o a verse a sí mismo como menos sesgado que los demás.13
  • Efecto de Von Restorff: Tendencia de un individuo a situarse en un modo de queja continua, para que sea recordado más y mejor que el resto, en general, dice que un elemento que destaca o rompe la norma será más recordado que otros elementos.
  • Falacia del jugador o falacia de Gambler: Es la tendencia a asumir que eventos aleatorios individuales están influídos por eventos aleatorios previos.
  • Efecto Forer (o efecto Barnum, en honor al circense P. T. Barnum): es la tendencia de la gente a dar una alta nota de precisión o a asentir y confirmar la fidelidad de las descripciones que de su personalidad se hagan cuando éstas están hechas a medida y específicamente para ellas. En realidad, estas descripciones de la personalidad son vagas y suficientemente generales como para ser aplicadas a un amplio espectro de la sociedad.

 Hay muchísimos mas pero tampoco es necesario copiar todo el artículo al completo aquí, aparte de lo complicado que es. Os recomiendo echarle un ojo, porque entretenido es un rato.

Distorsiones cognitivas

1Pensamiento todo o nada: usted considera las cosas en categorías absolutas, blanco o negro. Si su éxito no es absoluto, se considera un fracaso total.
2Generalización excesiva: toma un hecho negativo aislado por una pauta interminable de derrotas. Puede que se diga a si mismo “Esto pasa siempre” o “Jamás lo haré bien”
3Filtro mental: es como la gota que tiñe todo un vaso de agua. Usted da vueltas a un solo detalle negativo, y pasa por alto todas las cosas que hizo bien.
4Descartar lo positivo: se empeña en que sus logros o sus cualidades positivas no cuentan.
5Saltar a conclusiones: usted salta a conclusiones que no se justifican con los hechos. Dos tipos:
-Lectura del pensamiento: da por supuesto que la gente tiene una tendencia terrible a hacer juicios de valor y que le desprecian.
-La adivinación del porvenir: se dice a si mismo que está a punto de suceder algo terrible. “Se que voy a meter la pata la semana que viene, cuando haga el examen”
6Magnificación y minimización: usted hincha las cosas desproporcionadamente o bien empequeñece su importancia.
7Razonamiento emocional: razona en función de cómo se siente, diciéndose, por ejemplo: “Me siento angustiado, asi que debo de estar de verdad en peligro” o “Me siento fracasado, debo serlo de verdad”
8Afirmaciones tipo “Debería”: se critica a si mismo o a otras personas con “deberías”, “no deberías”, “tendría que” y “no tendría que”.
9Poner etiquetas: A partir de una sola falta o defecto, hace usted generalizaciones que aplica a toda su identidad. “He cometido un error” se transformaría en “Soy un fracasado”.
10Inculpación: en vez de detectar la causa de un problema, se dedica a asignar culpabilidades. Existen dos pautas básicas deinculpación.
-Autoinculpación: se culpa de algo que no fue responsabilidad suya, y se castiga con ello.
-Inculpación de los demás: culpa a los demas, negando su propio papel en el problema.
Me encanta esta parte de la psicología. 7 de cada 10 personas mayor de 30 años ha padecido alguna vez a lo largo de su vida alguna distorsión de este tipo y posible sufra mas, siendo mas usuales en la etapa de los 13 a los 23 años, aunque según la persona se exterioriza mas o menos. En concreto 1, 2, 7 y 10.