redes sociales

"Pequeño libro de instrucciones de la vida".

En el fondo no soy persona de dar consejos por que si, así como me gusta que cuando me aconsejan algo me den los argumentos necesarios para seguir ese consejo. Los clásicos como “Soy más viejo que tú” o “Porque a mi me ha pasado antes” no me sirven de mucho, la verdad. Pero si que se agradecen de vez en cuando cosas como ésta: ha aparecido en mi muro de Facebook. No es ni mucho menos nuevo, ni desconocido. Pero simplemente me gusta tenerlo por aquí para releerlo de vez en cuando. Se titula “Life’s little instruction book”.

Jackson Brown es un padre preocupado por la felicidad de su hijo y por ello le escribió estos “consejos” cuando este se fue a estudiar a la Universidad, lejos de su casa. 
Su hijo decidió fotocopiarlos y los distribuyó entre sus compañeros. Los mensajes tuvieron tanto éxito, que una editorial le pidió autorización a Brown para editar un libro con ellos, Life’s Little Instruction Book, una publicación que rápidamente se convirtió en un best seller traducido a varios idiomas. He aquí los consejos.

(más…)

Anuncios

Paul Walker VS El General Armada: ¿Qué muerte importa más?

Iba a decir que “ayer el mundo del cine y la sociedad se levantaba empañada en lágrimas por la muerte de Paul Walker” y a escribir algo acerca de lo rápido que viven algunas personas…pero luego me ha dado pereza.

Si, una pereza terrible porque desde que los humanos nos sentamos a conversar y hacemos “sociedad”, me asombra una barbaridad ver qué es lo que realmente tiene importancia sobre nosotros y qué no, y de qué material estará hecho el cristal ese con el que miramos las cosas para que unas nos afecten terriblemente y otras sencillamente nos las pasemos por el arco del triunfo.


Ayer mismo murió el General Armada, uno de los golpistas del 23-F que en 1981 fue condenado a 30 años y que de haber triunfado la rebelión hubiese sido el Presidente del Gobierno. Vamos, que estaba untado en manteca. Fue condenado a 30 años de cárcel que hubieran finalizado en 2011, hace dos años, pero “por motivos de mala salud” fue indultado la nochebuena de 1988. Debía ser una mala salud de hierro
Ahora todos se deshacen en elogios porque al fin y al cabo, “eran otros tiempos” o “no fue su culpa, se dejó llevar” y así hasta hacerle santo. Que por cierto, por si no lo habéis leído en Wikipedia aún: éste general fue el que quería hacerse el listo dejando que Tejero se comiese el marrón de ir al Parlamento y destrozar el techo, y que él llegase después y le dijese algo como: “Venga Tejero guapo, ya está, ya pasó. Ahora déjanos a los mayores” y así poder asumir él la Jefatura del Estado, y no un simple Guardia Civil.

Un día antes, como decía al principio, fallecía el actor Paul Walker y !oh maldito Destino! que te lo has ido a llevar dentro de un coche, tal y como se pasó la última década interpretando el papel de Brian O’Conner en la saga iniciada por “Too fast, too furious”. Si hombre si, es esa serie de películas en las que cuando sales, coges tu Seat Córdoba del 98 y sales racheando del cine y cogiendo las curvas lo más cerradas posible para que tu novia se pase el trayecto hasta casa agarrada a la asita que hay encima de la ventanilla del copiloto con la mano derecha y con la izquierda el bolso para que no acabe revoloteando sobre la guantera.

El General Armada. De Walker no pongo foto porque ese sí sabéis quién es.  ABC.es

El caso es la repercusión que han tenido ambas muertes en mi entorno y lo relativa que es la importancia para la sociedad: el general golpista ha muerto plácidamente en su cama tras años y años de cuidar camelias en su casa de La Coruña; un general que a punto estuvo de volver a sumir a España en una dictadura militar, y no parece importarle a nadie el hecho de que haya escapado con esa impunidad.
En cambio, la muerte de un actor cuya capacidad interpretativa deja que desear, cuyo único valor es tener buen físico y que encima su único premio de mayor relevancia haya sido otorgado por la MTV ha aparecido en todos los medios una y otra vez y hasta con cierto morbo, ya que hay un vídeo disponible del coche en llamas con el actor dentro. Al actor no se le ve, por si habíais ido corriendo a Youtube a buscarlo. Las redes sociales están colmadas de mensajes de despedidas, llantos virtuales y una turba de plañideras lamentando la muerte de “un ser tan especial”.

Con esto quiero decir que efectivamente, en este mundo hay muertes de primera y muertes de segunda, y hasta de tercera y cuarta clase. La muerte de un actor que en principio tampoco es para tanto es la que ocupa más horas en medios de comunicación y redes sociales. Al General golpista ni lo mencionamos a pesar de su relevancia para la Historia de España y ni mucho menos nos acordamos ya del desastre de Filipinas o de la necesidad urgente que existe de que vivamos a otro ritmo para evitar sentenciar el lugar donde vivimos.

Puede que yo esté todo el día pensando en cómo mejorar éste mundo, pero os garantizo que lo que no estoy haciendo es lo contrario.

Descubriendo Pinterest

Me ha costado un poco más que cuando Twitter, pero lo he conseguido y eso que ésta última tampoco le doy mucha caña.

Después de hacerme una cuenta y explorar un poco, la curiosidad ya era demasiada y me puse a explorar metódicamente la red social Pinterest. Por si todavía no la conocéis, es una red social que se basa en subir, clasificar y compartir contenido (normalmente imágenes) de cualquier tipo, mediante el cual vas conociendo gente, repineando (retweeteando, lo mismo es) lo que te gusta para guardarlo en tus tablones donde nuevamente puedes clasificarlo y otros lo verán para volver a compartirlo, y así sucesivamente.

Al principio no le ves sentido: ¿para qué voy a compartir cosas si no tengo contactos aquí que puedan verlo? Pero luego te das cuenta de que vas haciendo los contactos a medida que compartes cosas y al igual que tú, otras personas van compartiendo lo que tú tienes porque les gusta. Y si les gusta tu tablero pueden hacer un “follow” confiando en que lo que subas ahí, les gustará también.

A simple vista hay un contenido principal: comida, comida, COMIDA!. Pinterest es para gourmets, como he leído por ahí. Gourmet es la palabra fina para decir “zampabollos” y me encanta. Pero luego hay todo tipo de temas e intereses que pueden gustaros: en mi caso tengo cuatro tablones:

-Do the Paradise: para lugares donde me gustaría vivir o estar.
-Things that I love: cosillas pequeñas sin relación entre si, pero que me gustan todas por algún motivo.
-Sevilla
-Food is a sin: puestos a hincharse de ver comida, veámosla con gracia.

Aunque al principio parece tedioso, después vas echando las horas muertas ahí viendo imágenes de cosas más o menos interesantes que te vas guardando para Dios sabe qué, pero que te gustan. Es como una especie de Síndrome de Diógenes pero que al compartirlo en red social, no lo parece tanto. Me recuerda mucho a cuando antiguamente ibas recortando cosas de las revistas que pillabas por ahí (coches, viajes, deportes, decoración, cocina) y las guardabas a modo de colección. Pues funciona igual.

No soy muy de incitar a estas cosas, pero os recomiendo al menos que le echéis un ojo con calma y con ganas. Os recomiendo empezar por la sección “populares” para enterarse un poco de la tendencia a la hora de compartir y de los intereses de la gente en general, que suelen coincidir con los propios.

Y si queréis agregarme, preguntadme en comentarios!

Caine’s Arcade

A veces la humanidad me sorprende, para bien o para mal. En ésta ocasión es para bien.

El siguiente vídeo que vais a ver está totalmente en inglés, no lo he encontrado subtitulado en español. Pero os hago un breve resumen:

Caine es un chico norteamericano de 9 años cuyo mayor entretenimiento fue montar una pequeña “tienda” de máquinas recreativas totalmente caseras en el mismo local donde trabajaba su padre, “maquinitas” hechas con cajas de cartón, pegamento, creatividad y sus juguetes viejos como premio. Estableció un tarifa para los visitantes: un dolar por partida, y dos dólares por un “fun pass”, para jugar cuantas veces quisieras.

Caine estaba empezando a desistir en su empeño de tener clientes reales, cuando un día un cliente apareció. Este cliente, admirando la capacidad de Caine por haber montado todo eso, decidió utilizar las redes sociales para darle una pequeña “sorpresa” a Caine.

Para conocer el resto no necesitáis saber inglés.

Para que veáis que además de guerras, odio, muertes y destrucción podemos ser, los humanos, unos animales tremendamente cariñosos.