religión

Revista Mongolia VS Macarena: FIGHT!

No sé ni qué escriben, ni para quién ni cómo. No sé quienes son ni desde cuándo lo son. Sólo se que son unos maestros. Y valientes, muy valientes.

Valientes porque hay que tenerlos muy grandes para hacer algo como lo que ellos han hecho. Porque hoy día en nuestra sociedad occidental, moderna y progresista, esa sociedad que alumbró filósofos y artistas, científicos y escritores, músicos y pensadores…en esa misma sociedad ahora, durante el siglo XXI,donde se dicen cosas como estas…

El SIDA es simplemente una retribución por una conducta sexual impropia”  Teresa de Calcuta

El SIDA es un acto de justicia” André-Joseph Leonard, Arzobispo de Bruselas

La Tierra es plana, y quienquiera que rechace esta afirmación es un ateo y merece ser castigado” Abdel Aziz Ibn Baaz.
Hay menores que desean el abuso. Incluso si te descuidas, te provocan” Bernardo Álvarez Alfonso, Obispo de Tenerife.

… tú no puedes hacer una simple sátira de las de toda la vida. Prohibido bajo pena de “ofensa religiosa”. No voy a seguir poniendo citas absurdas porque justo acabo de desayunar y no me quiero hacer el interesante vomitando en directo pero a lo que vengo a referirme con estas referencias es a la escasa “sensibilidad” de algunas religiones hacia el resto de la Humanidad y a lo mal que se toman cualquier cosa que digas o hagas sobre ellos. Tu puedes cortarle la cabeza a un cristiano en directo en una televisión tunecina (y juro por Dios que esto es cierto y desgraciadamente lo he visto con mis ojos) pero atrévete a pintarle la cara a Mahoma.

Puedes insultar y violar repetidamente y con saña a la inteligencia diciendo barbaridades como las de arriba pero pobre de ti como se te ocurra hacer algo como esto:

Exacto amigos. A estos señores de la Revista Mongolia se les ha ocurrido utilizar la imagen de la Macarena, tan venerada en Sevilla como poco visitada los domingos en su Basílica (donde está 24/7, haciéndole compañía a Queipo de Llano) y ha levantado no poca polémica en Twitter. Incluso el mismísimo alcalde de nuestra gloriosa ciudad se ha sumado a las protestas alegando “respeto” por las creencias de los demás.

¿Respeto? ¿Teresa de Calcuta respeta a los demás o hace uso de su libertad de expresión? El Obispo de Tenerife no se sentirá incómodo porque miles de familias afectadas por temas de abusos infantiles (ya no hablemos de abusos por parte de curas y demás, claro) se quejen por sus declaraciones, ¿no?

¿Y qué me dices de los musulmanes, que pueden pegarte rápidamente una cuchillada o imponer la Sharia en las calles del moderno Londres, pero debes respetar sus creencias evitando dibujarle la cara al Profeta. Que digo yo que si no saben cómo es la cara de verdad…¿cómo pueden ofenderles, si no tienen la original para compararlas?

Aun así, los de la Revista Mongolia, que desde aquí quiero agradecer las risas que me he echado a cuenta de los tweets salvajes y rabiosos de más de un fanático pidiendo explicaciones, disculpas, ejecuciones y/o lapidaciones. Una barbaridad para tan poca madera, señoras.

Poco después han sacado una portada nueva como respuesta si cabe más sublime que la anterior:

Exacto queridos niños, este es Queipo de Llano, el propietario del fajín que hasta hace muy poco vestía la ofendida diosa sevillana, el mismo que yace por los siglos de los siglos y con el beneplácito de la jerarquía eclesiástica a los pies de la auténtica Reina de los Cielos.

El mismo que ejecutó a mas de 8.000 personas sólo en Sevilla y se le pueden sumar entre 3 y 5.000 más en la Masacre de la Carretera de Almería, así por poner, muerto arriba muerto abajo.

Y se ofenden estos, fíjate tú qué cosas, por poner una imagen de la Macarena que fuera de Sevilla nadie sabría identificarla a simple vista sin confundirla con otra docena de vírgenes, fantásticas y preciosas todo hay que decirlo. Pero oféndete tú por las declaraciones de sus religiosos, por soportar esos enlaces religioso-militares-políticos que hoy día mucha gente debe aguantar con dolor y con heridas aún abiertas.

Y luego el sensible soy yo. Gracias, Revista Mongolia. De vez en cuando hace falta remover estas cosas.

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Samonios

Cada año pasa igual, y cada año vuelvo a pensar lo mismo: ¿por qué la gente parece tan cabreada por que en España se celebren festividades extranjeras como Halloween?

No podría dar una respuesta exacta y todo el mundo está en su derecho de hacerlo, pero quizás convenga una pequeña explicación sobre esta festividad, qué es, qué fue y porqué sigue tan relacionada tanto esta como otras festividades con las nuestras actuales.

¿Qué es Halloween hoy?

La palabra “Halloween” deriva directamente de la festividad de “All hallow’s evening” o “Vispera (tarde) de todos los santos”, que se celebra el 31 de Octubre en la mayoría de países de tradición anglosajona. En ella, los niños (y no tan niños) corretean por las casas de sus vecinos pidiendo una especie de “limosna” a cambio de no destrozarle el jardín o hacerle una trastada al vecino tacaño. La imaginería propia de la fiesta se basa en calabazas, colores oscuros, disfraces de muertos vivientes, vampiros, vampiros-puta (esta ultima variante es muy típica también en carnavales) y similares. El país por el cual la mayoría conocemos esta fiesta es Estados Unidos. Quizás por inercia, moda o imposición cultural, esta festividad se ha extendido a otras regiones donde esta fiesta parece estar fuera de lugar pero…¿es esto así? ¿realmente la España actual no tiene nada que ver con las festividades celtas prerromanas? Si y no.

¿Y qué era Halloween antiguamente?

El origen de la festividad parece bien claro: a pesar de que se piensa que esta festividad está dedicada a la victoria de la oscuridad sobre la luz, en realidad eso sólo ocurre en verano. Exacto, es cuando las noches llegan a su mínimo y empiezan a hacerse mas largas, luego “han vencido” a la luz y cuya fiesta opuesta sería en nuestra actual Navidad, donde el día por fin vence a la oscuridad y comienza, poco a poco, a imponerse a las frías noches del invierno que está por venir. Halloween deriva directamente de la festividad dedicada al “culto” o mas bien respeto a los muertos, a los ancestros y a los familiares cercanos que, según ciertas tradiciones, se pensaba que cuidaban del hogar tras fallecer cuyo origen es celta, y que en la antigüedad se llamó Samhain, Samainn, Samon, Samonis, Samonios, etc. Según la superstición durante varias noches el “velo” que separa el mundo de los vivos y los muertos es más fino que nunca y las almas pueden pasar de un lado a otro, sean buenas o malas. Los druidas, sacerdotes celtas, debían entonces ir casa por casa pidiendo una suerte de limosna para ofrecerla a dichos espíritus y que cada uno permaneciera en el mundo correcto.

Existen registros de que en determinadas regiones donde predominaba la cultura celta, aparte de las actuales Irlanda, Gran Bretaña, Francia y si, la Península ibérica aparte del centro de Alemania, se utilizaban unos calendarios solilunares donde aparecen ya determinadas algunas festividades que aunque no lo creáis perviven hoy día transformadas en otras que no difieren tanto en el fondo como si lo hacen en la forma. Uno de esos calendarios, profusamente investigados y desbrozados a pesar de los pocos datos que existen (los celtas no eran dados a dejar muchos registros, al contrario que sus coetáneos latinos), es el de Coligny.

Resumiendo, en este calendario ya aparece esta festividad que citaba antes, Samonios, y que según investigaciones parece ser que marcaba el inicio del año y el conteo de dichas lunas, las cuales debían encajar a su vez con los meses solares de una forma bastante compleja e inexacta. Lo importante es que esta festividad, que ocurre justo después de las ultimas cosechas, se dedica de una forma u otra a honrar a los muertos mediante ofrendas. La posibilidad de que los druidas fueran recolectando parte de la cosecha recién recogida para donarla a los espíritus y que reinara el orden en la sociedad parece bastante plausible. De hecho, el vocablo “Samhain” significa en gaélico “fin del verano”.

En dicho calendario aparece, por ejemplo, que la fiesta de Samonios duraba varias noches (ya que los celtas contaban los días desde el atardecer hasta el siguiente atardecer), de ahí la atribución de importancia a la fecha.

¿Cómo ha perdurado hasta nuestros días esta fiesta y otras de origen celta o pagano?

Aunque no lo parezca la mayoría de nuestras festividades anuales no son de origen judeocristiano. Cuando una sociedad impone sus costumbres a otra de una forma u otra (guerra, política, mezcla…) esto ocurre por fases si las sociedades se unifican o entran en contacto directo. En este caso, una vez el Imperio Romano se convirtió al cristianismo, este estaba en minoría frente a las tradiciones paganas populares. Para poder introducirse de una forma más eficaz, la nueva religión oriental fue transformando las viejas tradiciones en otras más cercanas a su credo, y esto se percibe por ejemplo en el paso de dioses/as a santos/as del cristianismo. Santa Brígida de Irlanda por ejemplo, que “tomó el nombre” de la diosa celta Brigid. De esta forma, la transición es mucho más suave y los gentiles podían entender y asumir rápida y cómodamente la nueva religión. Finalmente, el cristianismo se impuso ante la mayoría pero las festividades quedaron ahí.

Según la tradición existen ocho festividades celtas, las cuales se celebraban con cierta regularidad, de forma cíclica y anual. Las fechas son aproximadas, pero se aceptan las siguientes:

-Samhann, a finales de octubre-principios de noviembre
-Yule, durante el solsticio de invierno.
-Imbolg, a finales de enero-principios de febrero.
-Equinoccio de primavera.
-Beltane, a finales de abril-principios de mayo.
-Litha, durante el solsticio de verano
-Lugh, o Lughnassad, a finales de julio y principios de agosto.
-Equinoccio de Otoño.

Cuatro de las fiestas coinciden con los equinoccios/solsticios y las otras cuatro quedan aproximadamente cuarenta y cinco días después. ¿Hay correspondencia con estas festividades en nuestro mundo judeocristiano? Pues si, las hay.

Samhain, la Vispera de todos los santos. Se honra a los muertos con diferentes ofrendas (flores, plegarias) rogando por su protección. En numerosos pueblos de todo el occidente europeo persiste la tradición de ir por las casas recolectando comida para donarla a los muertos, como en Asturias.

-Yule, Navidad. Existen indicios de que si Jesucristo existió, nació probablemente en primavera y no a las puertas del invierno. En esta festividad también se celebraban ritos a otros dioses como MIthra. Es la fiesta de la luz, donde por fin las noches empezarán a ser más cortas. El sol se impone sobre la oscuridad. Tanto Jesucristo como Mithra son deidades solares que vencen al mal, a la oscuridad.

-Imbolg, la Candelaria: el día se hace fuerte, pero no lo suficiente. Se encienden luces, velas y demás para que pueda ser de día el máximo de tiempo. El invierno va llegando a su fin poco a poco.

-El equinoccio de primavera, nombrado a veces como Ostara. Parece que en inglés deriva en Easter. Se celebra entonces la Pascua, donde se conmemora el “renacer” de Jesús así como la vida renace tras el duro invierno.

Beltane o Bealtaine, los mayos. En Cantabria y Galicia se siguen celebrando festividades que tienen que ver con el fuego (Beltane significa “Buen-fuego”) y marcaba el inicio del pastoreo. No coincide con ninguna fiesta cristiana importante salvo Pentecostés, que queda al final de mayo.

-Litha, San Juan. Se celebra el fin de las noches cortas y el principio de las largas, por eso se encienden hogueras, para que la noche más corta del año ni siquiera exista.

-Lugh, en agosto. No coincide con ninguna festividad cristiana importante, aunque está cerca de la Asunción. Al ser una fiesta intermedia (no coincide con los equinoccios/solsticios) varía según la zona.

-El equinoccio de otoño no coincide tampoco con ninguna festividad importante cristiana, pero forma parte de la triada de la cosecha, junto con la festividad anterior y la siguiente.

Como podéis ver, aunque no todas las festividades cristianas tengan un trasfondo pagano, muchas de ellas siguen fuertemente ligadas y han perdurado de una forma u otra, más o menos directa, hasta nuestros días.

¿Y de qué estaba yo hablando?

En definitiva, como decía al principio, bastante gente reacciona mal al hecho de que se celebre Haloween en nuestras tierras, como si fuera una tradición realmente ajena. Que realmente lo es, ya que salta desde épocas celtas a las migraciones irlandesas a EE.UU, y de ahí a través del cine y el intercambio cultural hacia Europa de nuevo. Pero esto no quita que las viejas tradiciones prerromanas sigan vivas durante nuestros días, transformadas o adulteradas, y no está de más conocer el origen de algunas creencias y ritos que en realidad no nos son tan extraños como parece.

Furia islámica

¿Recordáis las imágenes que recibíamos en Europa de la “primavera árabe”? Si, aquél movimiento que empezó en Tunez donde un chico se quemó a lo bonzo porque le prohibían vender sus productos y terminó con la caída de varios gobiernos a lo largo del Mediterráneo. En ese momento, todos pensamos que poco a poco las dictaduras islámicas desaparecerían y que la libertad ideológica y moral había llegado a esa parte de Occidente.

Pues parece ser que no es así.

Resulta que un vídeo humorístico que hace una sátira de Mahoma ha provocado no pocos disturbios entre los musulmanes de distintos países como Egipto, Siria, Libia, Yemen, Líbano, India, Afganistan, Irán, Sudán, Bangladesh, Indonesia, Nigeria o Argelia entre otros. En algunos casos se han llegado a asaltar embajadas extranjeras como la de Estados Unidos o Alemania y ha habido algunos muertos, incluso diplomáticos como los de Libia.

Yo era de esas personas que tenía esperanzas de que el mundo árabe se liberara de las mismas trabas que tenía Europa hace no demasiado, cuando vivíamos bajo dictaduras donde la Iglesia católica tuvo bastante protagonismo. No olvidemos que es una religión ochocientos años más tardía que el cristianismo y que se enfrenta a un mundo moderno que interpretan en muchas ocasiones como una amenaza hacia sus creencias. Una de ellas es que Mahoma no puede ser retratado, de ahí que por ejemplo el arte islámico se dedique a reproducir animales y plantas, pero evitan las representaciones de su profeta para no caer en la idolatría que por ejemplo si practica el cristianismo.

En Europa ya tuvimos hace tiempo un caso similar cuando un diario de derechas danés en 2005, que provocó no pocos problemas y controversias por el mismo motivo.  Dinamarca, protegiendo la libertad de expresión, se negó a ofrecer unas disculpas exigidas por los colectivos musulmanes acrecentando la ira de estos grupos.

Lo cierto es que esto me genera algunas dudas: los que no somos musulmanes…¿tenemos que respetar una norma que se supone que sólo incumbe a los creyentes? Admitiendo que en Europa el arraigo de la tradición cristiana es algo normal incluso en los países nórdicos, ¿deben estos prohibir algo que no entra dentro de sus prohibiciones morales a fin de no ofender a nadie? Porque si se trata de no ofender no existiría algo tan común (y sano a mi forma de ver) como son los chistes, por ejemplo.

Os dejo dos enlaces: el primero es el vídeo completo en inglés y el segundo son los puntos más polémicos de este, con unas explicaciones en español. Agradecería que si los retirasen me pusierais algún comentario para reponerlos, porque es muy probable que eso ocurra.

Todo este asunto me genera una tristeza enorme, pero me considero defensor de cualquier ideología que no contravenga los derechos humanos y creo que representar la figura de Mahoma de una forma satírica y humorística no incumple dichas normas, siempre y cuando el objetivo no sea directamente atacar a otras creencias. El problema está en que si finalmente se cede y se censuran estas imágenes habremos retrocedido unos cuantos años en cuanto a libertad de expresión se refiere, algo que costó siglos ganar en Europa. En España (lamentablemente) poco a poco nos estamos acostumbrando a eso: todos sabemos que nuestra televisión es cuanto menos parcial y sesgada, que nuestros periódicos no son fieles a la verdad y ni mucho menos son objetivos y que responden a criterios personales o ideológicos, pero somos conscientes de ello. Yo por ejemplo no veo los informativos de ninguna cadena ni de “izquierdas” ni de “derechas” desde hace tiempo porque considero que en Internet se puede encontrar mucha más información para crearme un criterio propio, pero lamentablemente hay mucha gente muy susceptible de creerse todo lo que la televisión cuenta.

No estoy en contra de que cada uno tenga sus creencias siempre y cuando por el hecho de creer ellos tenga yo que cohibirme a hacer alguna crítica o comentario siempre desde el respeto, pero creo que en este caso merece que al menos aquí ponga el vídeo que ha suscitado tanta polémica, y que cada uno decida.

Personalmente creo que el vídeo es aburrido y soso, es mas, se hace largo de ver y poco interesante. Lo relevante del asunto es cómo algo tan aparentemente irrelevante puede ocasionar estos graves disturbios, y cabe plantearse si realmente el mundo árabe está cambiando para bien o se está radicalizando cada vez más a marchas forzadas.

Para finalizar dejo una pequeña recomendación: que cada uno piense por si mismo. Quizás estos conflictos sean casos muy aislados y que no se sostendrán en el tiempo, o quizás verdaderamente surja un movimiento reaccionario que de marcha atrás al proceso democratizador de los países islámicos, pero no tengo mucha fe en que lo primero ocurra.

Ojalá me equivoque.

Paramita

“Paramita”

En sánscrito, “seis perfecciones”. Son los votos del Boddisatva, que en terminología budista alude al ser humano embarcado en la búsqueda de la suprema iluminación. Las seis perfecciones son, pues, el camino que cualquier persona debe seguir para alcanzar el estado más avanzado del Ser Humano. Son las siguientes:

1. El don o generosidad (dana)

Se divide habitualmente en tres: el don (donar) bienes materiales, el don de la seguridad y el don del camino espiritual. Dichas donaciones deben darse con el corazón y sin esperar nada cambio, pues dicha espera implica una espectativa, un anhelo, un deseo y por tanto, un sufrimiento para el que da.

2. La ética. (sila)

Básicamente consiste en evitar todo acto de nuestro cuerpo, palabra o mente que pueda dañar a los demás.

3. La paciencia. (kshanti)

Se refiere a nuestra reacción frente al sentimiento de cólera, para no reaccionar con ella frente a palabras o actos hirientes dirigidas hacia nosotros.

La cólera es un sentimiento espontáneo que surge cuando nos vemos atacados, pero si reflexionamos por un momento nos daremos cuenta que dichos ataques, tanto de palabra o de obra, están absolutamente vacíos de contenido, no existe algo realmente “sustancial” en ellos como para que respondamos igual. Tampoco nos vamos a pelear ni con la palabra o con la piedra que nos golpea, pues es inútil, y al mismo tiempo la persona que las lanza no ha sido capaz de dominar su cólera, y por tanto no es una persona  “libre” ya que su mente y su espíritu se ven dominados por este sentimiento que no le dejará pensar con claridad hasta que no remita. ¿Cuántas veces nos dicen que evitemos tomar una decisión “en caliente”?

La respuesta debe ser contundente: compasión hacia una persona que todavía no sabe, y quizás nunca sepa dominar ese sentimiento que le anula por completo.

(Por poner un ejemplo más evidente: cuando una persona que no conocemos o que no nos importa lo más mínimo nos insulta…¿realmente somos lo que dice esa persona? ¿merece la pena cabrearse, alterarse y ponerse como un energúmeno sólo porque alguien que no nos conoce diga algo que no controla? Menuda pérdida de tiempo y energía, ¿no?)

4. La diligencia, el esfuerzo (Virya)

Tan claro como su nombre indica: sin esfuerzo, sin perseverancia no obtendremos ningún avance en ese camino hacia la Superioridad como Ser Humanos, tanto en la meditación como en los actos positivos. Se le añade continuidad y dinamismo a la tarea.

5. La concentración (Dhyana)

Normalmente nuestra mente se ve sometida a innumerables pensamientos provenientes de diversas fuentes: economía, familia, amor, amistad, salud, alimentación, trabajo… y por tanto no es libre, se encuentra prisionera de estos pensamientos que la van asaltando durante el día. Existe una meditación llamada “pacificación mental” cuyo objetivo es ir librando a la mente de estos pensamientos para poder centrarnos en uno sólo y alcanzar entonces la perfecta concentración.

6. El conocimiento (Prajna)

Es un concepto complejo que nos indica que en realidad, lo que llamamos “Yo” se refiere a un “yo” físico, a un cuerpo, una mano, una pierna, que nos impide conocer la esencia del poseedor porque dichos elementos carecen de existencia propia. Una pierna no existe por si misma y por tanto, carece de esencia. Por tanto, el “yo” queda relegado a una convención entre humanos para decir que una persona “es” porque está físicamente. “Somos” porque “estamos”, según esta convención.

El hecho de ser conscientes de que el “yo” es existe sólo convencionalmente y no esencialmente es la perfección del Conocimiento.

A estas seis perfecciones se le pueden añadir otras cuatro: la sinceridad (sacca), la determinación (Adhitthana), la bondad (Metta) y la serenidad (Upekkha). Pero de esos hablaremos otro día.

No tengáis prisa, ninguno de estos seis puntos se consiguen en un cursillo avanzado de budismo. Ni yo tampoco pretendo mostrarlo como si los siguiera a rajatabla, por encima de los demás. Pero nunca está de mas conocer que existe una teoría filosófica y religiosa que admite que una persona puede ser en sí un ser “divino” sin tener que alzar los ojos hacia el cielo, en lugar de hacerlo hacia uno mismo.

Cuando la espiritualidad se transforma en marketing

No soy mucho de ir de compras, pero tenía un vale descuento y pensé: “¿Por qué no?” Soy un temerario y me gusta el riesgo. Yo soy de los que quita el USB en modo no seguro, ya sabéis.

Dando una vuelta por un centro comercial, me encuentro entonces con algo que me dejó cuanto menos intrigado. Había visto muchas formas de vender la religiosidad y la espiritualidad, y todas ellas supongo que serán válidas en mayor o menor medida, pero llega un punto en el que uno sólo puede pensar una cosa:

“¿Pero qué mierdas es esto?”


Siglos y siglos de enseñanzas transmitidas oralmente, de sabiduría de origen oriental donde se le explica a una persona cómo crecer sin tener que mirar hacia el cielo, sino hacia el interior de cada uno de nosotros…

…para acabar metido en bolsitas de papel, vendido a 2.70€ en rebajas.

¿Dónde quedó el límite del respeto?

En el caso de la religión budista, en su tránsito hacia occidente y principalmente debido a un estilo de vida que choca frontalmente con nuestra concepción del mundo, esta se transformó en una filosofía, es decir, en un sistema de creencias del cual puedes tomar la parte que te guste sin tener que afrontar un “todo”: puedes aceptar la parte de la meditación pero no la de abandonar una vida de posesiones materiales. Religión a la carta, lo llaman también. Uno de los rasgos principales del budismo es el uso de la meditación como canal introspectivo que permite el autoconocimiento del practicante. No necesitan un Dios que les diga que el ser humano se hizo a su semejanza o que la mujer es pecadora desde el principio de los tiempos.

Trasladado a la estética, occidente se encuentra con un símbolo popular que transmite paz y desasosiego a los espectadores, debido a que la mayoría de esculturas budistas tienen posiciones a las que no estamos acostumbrados. Mientras en Europa se tallan Cristos bañados en sangre con expresiones de auténtico terror, en Tailandia se construyen templos dedicados a un religioso originario de Nepal recostado en el suelo, con una media sonrisa y los ojos entrecerrados. O más al norte, en China, se les dibuja en paredes con una bandeja de comida en alto y sonriendo, mostrando una abundante panza que garantiza la comida en el hogar. Era un auténtico filón, un icono que representaba la paz, la calma, el relax, la “iluminación”, puro exotismo frente a la brutalidad de occidente…

Esto ocurre durante los años 90, donde la estética budista se acaba convirtiendo en un icono incluso para discotecas y locales de ocio, donde se pretende transmitir al consumidor ese estado que representa la propia iconografía. Aparece entonces un márketing brutal que comienza a ofrecer productos como restaurantes, hoteles, discográficas, literatura…todo inspirado en esta religión. En lugares como España y durante el boom de la construcción, a la par que casas hasta en los pequeños pueblos menos versados en este tipo de filosofías aparecieron como setas locales inspirados en esta “moda”.



Y entonces es cuando yo, insignficante consumidor, llego a una tienda donde puedes encontrar desde sandalias de goma hasta un cargador del móvil USB para el coche, a la par que veinte variedades de inciensos y todo siempre en armonía y paz con el Medio Ambiente, bajo la atenta mirada del Buda pacificador venido desde el lejano Oriente…

…vamos, no me jodas. No me vendas como ideales una estética. Si te quedas con la estética, fantástico. El arte es básicamente eso y es natural que algo “bonito” se venda para decorar. Así de simple. Pero no me cuentes la monserga de que te “transmite paz” cuando lo que te transmite es una moda que unos cuantos lobbies de la producción decidieron colocar ahí, para tí. No me digas que te relajas en el local de moda de la ciudad porque tiene camas balinesas, cuadros pintados con arena y gigantescas estatuas en la entrada mientras suena el último tema de los 40 Principales y te pones ciego a gintonics.

Y que conste que yo aquí en casa tengo varias representaciones estéticas. Ocho en total: tres cuadros y varias estatuíllas que he ido comprando por ahí. E incluso he trabajado en estos locales que antes os decía. Pero me impresiona saber que toda una teoría religiosa, todo un sistema filosófico basado en el conocimiento del ser humano y de lo que le rodea, que en algunos países es completamente el centro de la vida de sus habitantes, aquí se transforma en un mero icono del cual apenas llega la gente a conocer poco más que el nombre, y que en ocasiones no sabe ni cómo escribirlo.

Por eso puedo horrorizarme cuando veo a un pequeño buda metido en una bolsita como si fuera un puñado de té. Ahí está la gracia.