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Tiene arreglo.

No lo conocía hasta que una compañera de clase lo citó.

“Tiene arreglo” es un programa de TeleGriñán Canal Sur donde una persona expone una serie de problemas, normalmente económicos, a través de una cámara y gracias a las donaciones (anónimas o no) de los televidentes se busca ayudarles al máximo para poder resolver dichos problemas. Os dejo un programa completo, coged pañuelos. Sábanas, mejor.

 
 
 
El programa cuenta a su vez con una serie de colaboradores, en principio expertos en el trato con personas (médicos, fisioterapeutas, psicólogos, abogados…) que van aportando su opinión sobre ciertos temas además de aconsejar a los participantes en sus dudas o en sus problemas.

Yo soy de los partidarios de pensar que detrás de una cámara siempre existe una mentira o un guión, según se quiera ver. Me cuesta creer que altruistamente la gente done cifras de hasta 5.000 euros a otras personas sin reparar en las consecuencias. Se ven con frecuencia donaciones de 200, 500 y 1000 euros para ayudar a las personas que ahí aparecen, que parecen necesitarlo.

Y ahora, como siempre, las preguntas:

¿Será verdad que, tal y como aparece, la gente es capaz de donar dinero con esa tranquilidad a personas que nadie sabe cómo los gastará?

Otros tantos se ofrecen a llenar neveras, a pagar X dinero durante X meses, les envían colchones nuevos (haciendo publicidad de las tiendas sin ningún tipo de tapujos) y todo ello mientras una excitada presentadora grita “Toma! Tomaa!” como si de una cheerleader se tratara. El público a su vez, reciclado quizás de alguno de los programas estrellas de la cadena autonómica como pueden ser “Las tardes con María” o el famoso programa de Juan Imedio con los jubilados, grita, baila y salta de alegría cada vez que una donación supera las tres cifras.

¿El programa no se lleva ningún porcentaje de todo el dinero que maneja? ¿No hace falta declarar nada de esas transferencias?

En más de uno de los programas puede verse a la presentadora llorar a lágrima viva con algunas de las historias, que yo no niego que sean ciertas porque habría que ser muy buen actor para mantener e hilar todo lo que cuentan durante una hora entera que dura cada “maratón”, a dos por programa.

¿Es ético vender estas historias de manera pública?

¿O por el contrario, resulta que la gente es más solidaria de lo que en un principio cabe pensar?

Viendo este programa sólo me viene a la mente una cosa: nadie suele hacer nada por los demás sin esperar nada a cambio, y de ser así suelen ser contadas personas que no necesitan acudir a estos programas para llevar a cabo sus acciones solidarias. Es ese punto el que más me escama de todo esto.

En cambio, por otro lado, si de casualidad la televisión estuviera cambiando (cosa que dudo) y este programa fuera cierto tal y como se plantea, quizás la esperanza en la Humanidad no esté del todo perdida. Bien dicen algunos analistas que si España no ha quebrado totalmente es porque existe un remanente de solidaridad de los españoles que no lo están pasando tan mal por aquellos que sí que están pasando verdaderas calamidades por culpa de un sistema económico injusto.

No sé cuánto durará el programa, pero merece la pena verlo alguna vez y evaluar cada uno si le parece que televisar estas acciones altruistas hace que mantengan su esencia o si por el contrario, las convierte en un circo mediático. Quizás el hecho de televisarlas las hace más públicas y llamativas y de ahí el éxito de las donaciones…

 
…cuestión de verlo. 

Telecinco y el 25S

No soy muy de ver la televisión y mucho menos asomarme a ver qué se cuece en Telecirco Telecinco Telecirco, pero hoy era uno de esos días en los que te sientes místico, empiezas a divagar y de pronto, algo capta tu atención:

Ruego disculpen la calidad de las imágenes, estaba fotografiando la televisión así, a pelo. Antes de empezar, añado que podéis ver el programa completo en la web de la cadena si tenéis suficiente estómago.

Este programa se llama “De buena ley”. Su funcionamiento es sencillo: emulando al programa que presentaba Ana Rosa Quintana en los noventa, los participantes suelen presentar una queja ante un “juez” que, después de escuchar al denunciante, al denunciado y a una serie de tertulianos, toma una decisión y dicta sentencia. No creo que haga falta decir que lo más auténtico de este programa quizás sea la cara de horror de la Etxebarría, pero por si acaso os lo recuerdo: todos son actores y está todo programado.

Obviando este detalle os comento el programa de ayer: el típico joven, moderno y alegre ciudadano español acude al programa para denunciar a su amigo, antisistema, perroflauta e hijo de Satán por haberle llevado a la manifestación de Madrid durante el 25S, donde dice que recibió un porrazo por parte de una UIP que le dejó en cama siete días. En ocasiones dijo diez, pero quizás debido al golpe no recuerde cuántos fueron.

Este es el denunciante, el de los “siete días en cama”. Si lo está desde el 25S, y hoy es 11 de Octubre, apenas han pasado dos semanas. Qué bien lo veo tras una conmoción cerebral o lo que tuviera, ¿no?

En el lado opuesto del ring tenemos al denunciado, un auténtico y salvaje fascistocomunista de los peores, con su crestita y todo a pesar de ser casi calvo, tatuajes y camisetas llamativas.

El programa avanza entre gritos e insultos educados, donde “Pedro”  afirma que es culpa de su amigo el hecho de que él, siendo una persona honesta, decente y concienciada, por culpa de gente como “Jorge”, que se declara manifestante-de-todo, haya recibido semejante somanta de palos. Que la culpa fue de su amigo porque empezó a jalear a la policía y que estos, obviamente, respondieron con violencia ante tamaña provocación. Que le vio agredir a los policías. Que “por culpa de vosotros…”. Y así continúa.

Aquí Romeo y Julieta en plena actuación.

Está más que claro qué papel representa cada uno: a la izquierda el ciudadano “progre”, con fuertes convicciones políticas, crítico y en ocasiones demasiado activista, tanto que es peligroso por llegar a atacar a un policía. Durante la conversación no se especifica cómo, sólo cuándo: alrededor de las 7 de la tarde.  A la derecha en cambio tenemos a Pedro, más comedido y racional, un español medio que sólo quiere lo mejor para su país pero desde un punto de vista mas “liberal” donde se puede protestar, pero sin excesos.

Debo añadir en favor de ambos que a ninguno se le nota desquiciado o fuera de tono. La verdad es que me he quedado impresionado ante tanta “normalidad” por parte de Telecinco.

Ante estos dos cachos de pan tenemos al Juez, Aitor Antonio Canales Santander, un abogado madrileño y entre el público participante tenemos a una “fila de expertos” (así los define la presentadora, Sandra Barneda) que hoy estaba conformado por:

1. Elisa Beni, mujer de Javier Gómez Bermúdez, ex-Presidente de la Sala de lo Penal de la A.Nacional.
2. Montse Suarez, abogada.
3. Lucía Etxebarría, “escritora”.
4. Jose María Benito Celador, uno de los portavoces del Sindicato Unificado de la Policía.

Tenemos varias posiciones: la Etxebarría defiende que la policía realmente agredió a los manifestantes que sólo pretendían rodear el congreso, y Montse Suarez que señala que los manifestantes querían tirar las verjas que “protegían” el Parlamento para asaltarlo a las bravas. Intervino J.Maria Benito afirmando que las UIP tenían la orden de “intervenir” si en algún momento alguien la liaba en las vallas. Elisa Beni se posiciona del lado de Etxebarría.

Elisa Beni

 Montse Suarez

Lucía Etxebarría

Jose María Benito

Curioso el momento, si veis el vídeo, en el que alguien del público le habla acerca de las identificaciones de las UIP, donde a media sonrisa (el lenguaje corporal no falla, muchachos) reconoce que llevan el número, pero que lo llevan debajo del chaleco antibalas. Qué cosas, ¿verdad?

Además participaban algunos famosos “polemistas” como Mario de Castro alias “el Becerro”, porque aunque tiene pinta de buen chaval y de buen actor, le han asignado (o se ha auto-asignado) un papel donde lo que hace es imponer su opinión gracias a su tamaño corporal, craneal y a ese potente chorro de voz que le augura un gran futuro en la lírica española. Debería planteárselo.

Finalmente, el “juez”, un apuesto, simpático y ecuánime muchacho, dicta sentencia: no admite la denuncia a trámite ya que Jorge no obligó en ningún momento a Pedro a ir a la manifestación del 25S y ni mucho menos iba a tener culpa de que un antidisturbios le agrediera como si el propio muchacho blandiera la porra y le atacara. Por otro lado, le recordó a Jorge que aunque es “bueno” protestar y manifestarse, quizás esas no sean las formas y que se hace más todos unidos que unos y otros por separado. Martillazo y se acabó.

Lo bizarro de todo el asunto no es que Telecinco haya dedicado un programa de estas características al 25S, sino que al hacerlo no se haya dedicado a criminalizarlo indiscriminadamente. ¿Qué pretenden? Uno, que ya se las ve venir como seguro les pasará a otros muchos lectores, desconfía de estas cadenas tan partidistas y mercantilizadas cuyos intereses son bien conocidos por todos. Por tanto, no me hallo en condiciones de averiguar cuál es el objetivo de la cadena al emitir semejante sainete.

¿Estará Telecinco rectificando? ¿Será que le han visto las orejas al lobo? ¿O que quieren atraer poco a poco a otro tipo de audiencia? ¿Será un guionista salvaje oculto entre despachos y redacciones el que ha colado semejante “barbaridad” sin que nadie se diera cuenta? ¿O es que simplemente quieren banalizar este asunto y tratarlo como si de algo extraño se tratase, para que la población le tenga más miedo aún y se queden bien quietecitos en casa, como decía nuestro honorable presidente el Sr. Rajoy desde Nueva York hace nada?

Por mi parte, espero que me respondáis vosotros. Yo tengo que ir al oculista otra vez a que me ajuste las córneas en su sitio. Agradezco opiniones y comentarios, sigo en éxtasis puro.

Tengan buen día. 

La voz, nuevo concurso de TeleCinco.

Yo qué queréis que os diga, pero a mi el programa este que pusieron anoche en TeleCinco llamado “La Voz” me dejó mudo (nótese el fino juego de palabras) desde el principio hasta que no pude aguantar más el dolor de córneas. Que conste además que no soy mucho de ver la televisión y menos después de las 22.00.

“La Voz” es un concurso de talentos basado en el formato americano de “The Voice”, que a su vez se basa en un concurso holandés del mismo nombre, producido por John de Mol. Exacto, el mismo de Gran Hermano. El concurso trata de que cuatro “coaches” (entrenadores) que vienen a ser cantantes de talla mundial tienen que ir escogiendo a ciegas, oyendo únicamente la voz, a diferentes concursantes para formarles y hacer carrera de ellos hasta que quede un único concursante, el cual recibirá como premio un contrato con una gran discográfica. Si les gusta un concursante giran sus sillas para verles finalmente, y si dos o más coaches coinciden será el concursante quien elija quién de los cuatro le entrenará.

En EE.UU los coaches eran en principio Adam Levine (Maroon5), Blake Shelton, Ce Loo Green y Christina Aguilera, aunque estos dos últimos serán sustituídos el año que viene por Usher y Shakira.

Y nosotros con lo castizos que somos metemos a Melendi, Malú, Rosario Flores y David Bisbal. Con dos cojones.

El programa, que en principio estaba diseñado para ser emitido en Cuatro, sigue con la estela de realities que ya no se basan en la gente “mundana”, normal y corriente sino en los propios presentadores, los cuales muestran distintas reacciones a medida que avanza el programa. Por ejemplo, pudimos ver a Malú mojando braga ante ciertas concursantes -cosa que no me extraña- o al triunfito eufórico dando saltos por todo el plató.

Ya circulan las apuestas por internet acerca de cuánto durará el vigésimo concurso de talentos de nuestro país: unos dicen que hasta que Bisbal durante una patada voladora resbale, se parta la columna contra los escalones del escenario y tenga que ser reemplazado de urgencia por Miguel Bosé; otros dicen que cuando Melendi se beba todo el whisky de los camerinos.

De lo que estoy seguro es que la que más se va a alegrar de todos ellos es Rosario Flores, que ahora ya no morirá de hambre. Aunque yo había empezado a creer que de verdad la chiquilla no comía de lo delgada que está.

Anoche la confundieron con un pie de micro, con eso os lo digo todo.

Estrella Damm 2012

Ya lo hizo el año pasado en menor medida invoucrando a Ferrán Adria y el Bulli, y el anterior con una vida mágica e idílica en Formentera. Este año no iba a ser menos.

La marca catalana de cerveza este año ha intentado retratar un poco lo que es la “vida normal” de cualquier “joven normal” que vuelve al pueblo de su infancia con sus amigos de toda la vida. Y muy creíble.

Igual de creíble que los novios de Sara Montiel, claro.

Así a simple vista se me ocurren varios errores. Llámalo “errores” llámalo “no te lo crees ni tú”.

-Parece ser que como en otras islas misteriosas, el continuo espacio-tiempo y la posición relativa del sol son todo un misterio. Desde que lo sacan del bus hasta que se abrazan apenas pasarían -en la vida real- unos cinco minutos, tiempo suficiente para que el sol de pronto, se ponga tras ellos. Un abrazo al atardecer siempre es más bonito.

-En cambio, a pesar de esa rapidez solar, les da tiempo a llegar al pueblo y ver de nuevo atardecer entre los toldos y la algarabía popular. ¿Qué es? La magia de las baleares! En Ibiza también pasa, doy fé. 

-¿Abuelas con el pelo largo? Eso sólo pasa en Titanic. En España, seas catalán, mallorquín, gallego o ruso, las abuelas llevan el pelo recogido. SIEMPRE. Y aunque aquí parezca que es una madre mayor, al cambio es lo mismo. 
-De toda la vida de Dios, si te enfrentas en pesca a un “viejo sabio de las islas” te ganará por goleada y te sacará el pez más gordo. ¿Quién dijo “reminiscencias sexuales”?

-¿De dónde se saca una cerveza tan sumamente fría en mitad de una playa salvaje como para asustar a una pobre muchacha indefensa que únicamente pasaba por allí?

-Cuando le hacen la bromita del agujero en la arena tapado con la toalla el chico en realidad ha sido hábil: le ha tocado una teta fugazmente a su compañera. Ocurre en 2’24”. Comprobadlo.

-Suponiendo que en lugar de ser abuelos sean los padres (mayores) del protagonista y su golfa (con cariño, cielo)…al liarse los dos primeros…¿no convierte a los dos últimos en hermanos? ¿Estrella Damm promocionando el incesto indirecto? Qué estilazo.

Y por último y no menos importante:

-¿No es peligroso para una embarazada ponerse a pegar berridos de indudable modernez? ¿O es que ahora para ser un auténtico “hipster” de libro debes tener una buena panza? Esos ropajes, esa actitud de “canto aunque mi existencia es vacua y vana”, esos movimientos descoordinados para “salirse de lo convencional”…

Tras este amargo análisis sólo cabe decir una cosa: qué envidia, hijos de puta. 

Dos minutos de odio.

¿Recodáis los orwellianos “Dos minutos de Odio” y “La semana del Odio”?

En la novela de George Orwell “1984“, donde el autor retrataba el futuro visto desde finales de los años 40, una vez al día durante dos minutos y una vez al mes durante una semana se fomentaba el odio puro y duro hacia otras naciones diferentes a la del protagonista. El medio priincipal para desarrollar este odio era a través de la televisión que todos debían tener en casa, que a su vez les observaba.

¿Cuánto pensabais que tardaría en hacerse realidad?

Esto no es muy diferente a lo que yo me imaginaba cuando me leí esa novela: un grupo de personas jalean y gritan a unos protagonistas violentos que descargan su furia y su ira unos contra otros con motivos seguramente nimios y carentes de toda importancia, porque lo que realmente importa en éste caso es odiar al contrario y mantenerte alerta.

Igualito que en el libro.